Error común
Preparar el concreto sin dosificación clara, usando más arena de la debida, menos cemento o cambiando cantidades según lo que se vea bien en el momento.
Por qué ocurre
Porque se busca rapidez, se confía solo en la costumbre o no se entiende que cada elemento tiene una resistencia esperada. También influye no medir con baldes, latas o proporciones verificables.
Consecuencias
Un concreto mal mezclado puede fisurarse más, resistir menos y envejecer peor. El elemento puede verse terminado, pero no necesariamente está cumpliendo lo que debería soportar.
Cómo hacerlo correctamente
Usa una dosificación definida para el tipo de elemento y mide los materiales de forma constante. Si una mezcla funcionó para un sobrecimiento, no significa que sirva igual para una columna o viga.

