Error común
Concretar una viga o elemento similar sin asegurar compactación correcta, recubrimiento mínimo y soporte adecuado del acero. Además, se combinan improvisaciones en albañilería e instalaciones.
Por qué ocurre
Suele pasar por apuro, falta de control en el vaciado, ausencia de separadores adecuados, poca revisión antes de concretar y decisiones de obra tomadas “como salga” en vez de seguir un criterio técnico.
Consecuencias
Aparecen cangrejeras, acero expuesto a corrosión, recubrimientos irregulares, reparaciones posteriores y dudas razonables sobre la calidad real del elemento construido.
Cómo hacerlo correctamente
Antes del vaciado hay que revisar posición del acero, recubrimiento, separadores, accesibilidad del concreto y compatibilidad con instalaciones. Durante el vaciado, el concreto debe colocarse y compactarse de forma ordenada.